POEMA XV
Poema XV
Puedo contemplar
el tenue color de tu piel
el tenue color de tu piel
Tras aquella luz pálida ,
se torna cálida y lasciva
El rocío que recorre
nuestros cuerpos
Inocuos y candorosos
Se unen con un beso ,
el alma y el cuerpo
hacen un pacto
en el silencio
de la oscuridad,
Casi devotos.
tus manos cálidas y
tus mejillas enrojecidas
rozan con las mías
Fundida en tu pecho
puedo sentir
el palpito de tu corazón
inocente e impetuoso
sin hablar
sin pronunciar una palabra
solo bastará
una mirada
Para saber que aún
Me amas


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